Mi cumpleaños, algo así como una boda gitana

Cada año por mi cumpleaños pasa lo mismo. La gente me pregunta si lo voy a celebrar. Y yo digo que no, pero luego sorprendentemente acabamos celebrándolo por casualidad durante algo así como 12h o más. Duración que supera con creces cualquiera salida festera que hayamos hecho anteriormente.

Convencida por 2 amigas, acudí a Amor de Madre para tomarnos algo y charlar de nuestras historias. Era el viernes sobre las 20h, 1 de noviembre, víspera de mi cumpleaños. Después acudimos al Café Antiquari. Estaba lleno con concierto a puntito de empezar.

Pierre Pihl

Cartel de L’Antiquari

Sonó un tono de guitarra muy tímido que me hechizó, casi pedía permiso.  Se trataba de Pierre Pihl un músico alemán con una habilidad asombrosa que no deja indiferente. Pierre toca la guitarra española, y el bajo con los pies. De hecho en alguna canción llegó a tocar hasta 3 guitarras al mismo tiempo. Lejos de parecer un número circense, tiene la capacidad de hipnotizar a su público. En mí afloraron sentimientos inesperado.

Sentía que todo podía ser posible, que los malos momentos pasan. Transmitía justamente eso: Esperanza. Y mientras tocaba, le mirábamos todos atónitos… reflexivos… Tocaba una canción. Me entristecía estar lejos de casa, de mis amigos de toda la vida, de mi sobrino. Otra canción. Aparece entre la gente mi novio en traje de chaqueta. Subrealista. Guapísimo, sorprendente. Atónita le beso… no podría haber elegido mejor banda sonora. Otra canción. Os echo de menos… se me cae una lagrimita. Otra canción, tras otra, reviviendo mi infancia, mi vida, mi familia, mis amigos, mi día a día, mis decisiones… hasta que de repente paró y dijo: ‘Happy birthday Carmen’. Sacó un ramo de margaritas de la nada y me lo dio.

Eran las 00:00 en punto! Y así acabó el concierto y empezaba mi día. Recibí felicitaciones de muchísima gente: “Ei, Felicidades Carmen”, “Happy Bithday”, “¿Es tu cumple, no? Felicidades!”, “Have a wonderful day, Happy Birthday, Carmen”… Todo el mundo me hablaba, me sonreían, me abrazaban. Conocidos , desconocidos. Daba igual.

Entre mis momentos de abstracción y una visita al aseo, mi amiga habló con Pierre y preparó esta sorpresa de inicio de celebración de cumpleaños.

De ahí fuimos al BluesVille donde ya animada por las felicitaciones, besos y abrazos cálidos de todos bailamos al son de Rumba Katxai.

Yo me retiré pronto a casa, sobre las 1:30 ya que al día siguiente a las 14.00 tenía comilona con todo mi grupo de amigos. No íbamos a quedar para celebrar mi cumpleaños sino para probar las maravillosas pizzas del restaurante Il Panzerotto.

Que aprovecháramos la reunión de amigos para celebrar el día de mi nacimiento hasta la 1:00 de la mañana… fue pura casualidad! :)

Escrito por Carmen Bueloha

Carmen Bueloha

Gestora cultural especializada en marketing para artistas y comunicación cultural. Crítica de danza y teatro. Consultora en social media e inquieta por naturaleza. Me apasiona la danza y todo lo que tenga que ver con movimiento. Bailo, actúo y me río de mí misma. Me gusta compartir mi felicidad con los que me rodean. En este blog escribo sobre mis inquietudes artísticas y culturales en Mallorca: espectáculos danza, obras de teatro, conciertos, exposiciones de arte, cine, poesía y como no, ¡mis viajes y escapadas! Aquí encontrarás eventos culturales originales y singulares sobre qué hacer en Mallorca ;)